¿Miedo o ansiedad?
El miedo es una emoción habitual y adaptativa que todas las personas sentimos ante situaciones peligrosas. Sin embargo, puede aparecer de forma desproporcionada cuando el peligro del que nos advierte no es potencialmente peligroso para nuestra supervivencia y es aquí cuando aparece la ansiedad.
La ansiedad es una especie de “miedo al miedo”, conformada por pensamientos futuros y catastrofistas llenos de “y si...” y seguidos de un impulso exacerbado de escapar del pensamiento o evitar la situación que nos crea esa incesante ansiedad. Por ello, la ansiedad se alimenta de esas evitaciones, aumentando el malestar asociado a los pensamientos o situaciones temidos.
La baja tolerancia a la incertidumbre y el deseo de un control excesivo sobre el futuro son componentes que acrecentan la ansiedad, por ello, la Terapia Cognitivo Conductual para ansiedad plantea como primer aspecto de intervención la identificación de esos pensamientos, pudiendo distinguirlos entre:
- Pensamientos objetivos: aquellos que están contrastados con pruebas objetivas y que generan un miedo proporcional al peligro real del que nuestra mente nos advierte.
- Pensamientos ansiosos: aquellos no sustentados por una base objetiva, que nos limitan en nuestra vida diaria impulsándonos a evitar realizar muchas de las actividades que nos hacen disfrutar por miedo a que ocurra aquello que tememos.
Y tú ¿sabrías diferenciar entre el miedo y la ansiedad?
REFERENCIAS
Beck, A. & Clark, D. (2012). Terapia Cognitiva para Trastornos de Ansiedad. Desclée de Brouwer. New Harbinger Publications.